Háblanos un poco de ti : )

He crecido en el sur de Francia, en Provence. Me sumergí en el universo del Arte muy pronto, cuando empecé a estudiar Artes Aplicadas en el colegio. Me fui a Paris para estudiar diseño gráfico cuando terminé el colegio, pero me apetecía empezar a practicar el arte plástico de forma independiente y más en profundidad.

Por ese motivo me mudé unos meses a Londres, donde descubrí la impresión RISO –una técnica de impresión similar a la serigrafía numérica–. La idea de utilizar estas impresoras, originalmente diseñadas para aplicaciones de oficina fue lo que me hizo querer experimentarlo en Paris con fines artísticos. Así fue como lancé mi propia imprenta especializada en RISO cuando volví a París, “Riso Presto”.

En 2016 bajo el dúo KLIMA INTÉRIEURS –editamos e imprimimos nuestro primer libro sobre el diseño de interiores–. Este manifiesto explora nuestra visión de los objetos y la decoración a través de las ilustraciones. De hecho, fue este enfoque lo que hizo que se despertase en mi el deseo de crear objetos. Decidí dejar de imprimir para desarrollar mis propias ideas sobre el objeto decorativo.

¿Cuándo decidiste dedicarte al bordado?

Aprendí a bordar cuando era pequeña y la verdad es que siempre me he sentido muy cómoda con una aguja en la mano. Empecé bordando los cojines de mi casa, después las cortinas con trampantojos de ventanas abiertas y rosas. Me encantó la idea de la ilusión óptica mediante los elementos decorativos.

¿Cómo encuentras tu inspiración para diseñar?

Me inspiro constantemente en libros y películas. Estas dos fuentes de inspiración son las que alimentan mis ideas junto con mi vida cotidiana.

¿Quiénes son tus referentes artísticos?

Los artistas multidisciplinares son los que más me atraen. Aquellos que definen su visión de una manera global y personal. Charlotte Perriand es un buen ejemplo. Por otro lado, artistas como Eileen Gray, Alvar Aalto, Luis Barragan, Charles Rennie Mackintosh, Carlo Scarpa, Le Corbusier o Jean Cocteau, entre otros.

¿En qué se basa tu colaboración con Am·lul?

La colaboración es una oda al mar, reflejado con los crustáceos y las conchas en los bordados. Tanto Gala como yo hemos nacido al lado del mar, por eso, la colección surgió de forma completamente orgánica.

¿De qué manera te identificas con Am·lul?

Considero que Am·lul y yo tenemos la misma visión creativa. Piezas atemporales que no se basen únicamente en tendencias o estaciones, si no piezas que te duren toda una vida y que estén hechas de manera local y sostenible.

¿Cuáles crees que son las sinergias entre el trabajo de Am·lul y el tuyo?

Ambos valoramos el objeto cotidiano hecho a mano y al realizar esta colaboración y juntar nuestras personalidades hemos dado valor a dichos objetos. Esta colaboración va más allá de las prendas, es la sensibilidad dedicada en las creaciones. Realmente pienso que esto es lo que necesitamos hoy en día, objetos que tengan un significado ante nuestros ojos.